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PRÓXIMO CAPÍTULO DE MI FIC:

martes, noviembre 02, 2010

HISTORIA ORIGINAL "El Pacto de la vampiresa"

Esta es una de mis historias originales, la escribí para un concurso de cuentos, espero les guste, no es muy buena, pero gracias a ella se me ocurrió una novela en la cual he estado trabajando, se las dejo para que la lean y critiquen, y para celebrar que mañana comienzan a pasar en Warner Channel la Segunda Temporada de "The Vampire Diaries", espero les guste:

Entiendo lo nostálgico de volver a esta casa sólo ante su puerta, menos alta que en mis recuerdos, su fachada saca recuerdos de mi infancia enterrados en mi mente, escucho la voz de mi madre llamándome: “Dalia”, desde la puerta abierta, salgo de mis pensamientos para alcanzarla y entrar en la casona, sigo sus presurosos pasos y la oigo murmurar sobre mi impuntualidad, continuamos por el patio del lugar hasta una escalera la cual conduce al interior de la casa, arriba está la estancia donde nos esperan mis parientes maternos sentados en la cómoda sala y en sillas, mi mamá saluda a todos con sociable gesto, yo hago un ademán con la mano, musito un saludo, paso a los últimos lugares para esquivar las miradas de esa parentela de la cual me considero lejana. Llegamos casi al último; esperamos poco para el comienzo de la repartición de los bienes matriarcales, razón de nuestra presencia ahí, no espero recibir nada, mi abuela y yo no fuimos muy cercanas: desaprobaba mi personalidad tan reservada, le desagradaba mi poco femenina forma de ser, prefería a mis primas con quienes se entendía mejor. Con aburrimiento veo como la albacea inicia la lectura del testamento, me decepciono cuando una maravillosa colección de libros, único objeto de mi interés, se le queda a alguien más y me pierdo en recuerdos.

-¡Dalia! –mi nombre a varias voces me sobresalta, fui nombrada y debo pasar a tomar mi herencia, una cajita, mi cara expresa desconcierto y lentamente camino entre las sillas hasta llegar con la portavoz quien continua leyendo cuando tomo el objeto.

-Para mi nieta Dalia dejo un valioso tesoro, cuídalo, sé razonable y responsable en esta situación –esas palabras me avergüenzan más ante la concurrencia pues quienes no me miran con extrañeza lo hacen con envidia, tampoco esperaban que me hubiese dejado algo y un tesoro les parece, como a mí, excesivo y absurdo. Velozmente regreso a mi lugar y permanezco inmóvil hasta el final del testamento, apenas acaba salgo argumentando prisa, es ahora mi mamá quien apenas logra seguirme.

Una vez en mi auto doy un último vistazo a la casa; no regresaré, pronto la venderán y aunque desde la muerte de mi abuelita no entraba, no olvido cuanto en ella viví, decido concentrarme en la realidad, mi mamá sube, le pido se abroche el cinturón, arranco y nos vamos en silencio, va observándome durante el trayecto, finalmente decide hablar:

-No vas a ver qué te dejó mamá –toma la caja en sus manos, argumento el ir manejando para escapar y continuamos calladas hasta llegar a la unidad habitacional donde vivimos, tomo mis cosas, dejo bien cerrado mi querido carro y voy al edificio, el pétreo silencio continua, es glorioso abrir la puerta del departamento y encontrarnos con mi padre y hermano, nos bombardean con preguntas, sin embargo, llega el momento, la pregunta de ¿cuál es la herencia? Y mi obligación, complacer la curiosidad general.

Tengo curiosidad, uno de mis defectos, pero veo esto como erróneo, ignoro ese sentimiento para abrir la caja de madera y encuentro un extraordinario relicario de oro, circular como una moneda aunque grueso, tiene grabada una hermosa estrella de color azul la cual resplandece opacando el dorado objeto, nos asombramos y ahora entiendo menos, no hay congruencia entre ese regalo, la relación con mi abuela y sus palabras del testamento; mi madre insiste en que lo use de inmediato, pongo excusas y voy hacia mi cuarto con calma, ya puedo quedarme tranquila en mi habitación y olvidar el punto.

El día transcurre como agua entre las manos, llega la madrugada, no puedo dormir, veo mi reloj; son las tres de la mañana, trato de conciliar el sueño por millonésima vez, fallo y tomo el relicario, me lo puse en la tarde, no sé por qué lo traigo, contemplo curiosa la luminosidad de la estrella a pesar de la oscuridad, perdiéndome en el dibujo, vencida por el insomnio me levanto, bajo con cuidado de la litera tratando de no despertar a mi hermano, salgo del cuarto para ir a la sala en penumbras, sin pensarlo miro por la ventana, algo me paraliza… frente al edificio distingo la silueta de una persona, su presencia me inquieta, me alejo del ventanal y permanezco sentada en el sofá.

No puedo creerlo, frente a mí algo alejada, una persona está parada, mirándome con tranquilidad, creo estar soñando, nadie más vive con nosotros, estoy muerta de miedo, deseo cuestionar, hablar, gritar de terror, pero parezco estatua, veo sin reaccionar, estoy confundida y temerosa. La persona se acerca y la veo gracias a la luz de las lámparas de la calle que entra por la ventana: de estatura similar a la mía, delgada, su magnifica silueta la delata como una mujer, lleva un vestido oscuro, quizás azul marino, no distingo bien, trae una corta capa con capucha cubriendo su rostro, se acerca y deseo, como jamás en mí vida, salir huyendo, a solo un paso se queda inmóvil y retira la capucha.

La blancura de su piel es nívea, con rostro perturbadoramente agradable y bello como de muñeca de porcelana, refleja tranquilidad, con líneas definidas dibujando dos almendrados ojos de pupilas zafiro, una perfecta nariz, labios rojos y carnosos tan estéticos como delineados con cincel, su cabello es color chocolate, me tranquiliza un poco ver su apariencia pero aún siento miedo; me dirige la palabra:

-Es vital que hablemos –dice con voz clara, indescriptible y segura– siento asustarte, te paralicé con mi poder, al liberarte espero estés lista para conversar, discúlpame. –Vuelvo a sentir mi cuerpo.

-¿Quién o qué eres? –sólo eso articulo.

-Pregunta exacta –expresa caminando hacia atrás– ¿puedo sentarme? –asiento y ella toma un sofá, acomodándose con delicadeza, me mira fijamente– no te preocupes por tu familia, duermen un sueño tranquilo bajo mi poder, podemos hablar con calma. Antes de empezar con mis asuntos responderé a tu pregunta, mi nombre es Rigel, soy una Constelante, lo que ustedes suelen llamar vampiros.

Me pasma la irracional idea, de pronto las palabras de mi abuela son congruentes, la joven queda callada como permitiéndome pensar para hablar hasta estar lista. –Los vampiros no existen –digo en voz baja– y si lo hicieran ¿por qué habría uno en mi sala? –ante tal enunciado una risa graciosa y cristalina se le escapa.

-Tan existimos como que estoy aquí, no temas, no bebo sangre como supones, existen vampiros así, pero soy de otra clase, si me permites te contaré mi historia y podrás juzgar mejor mi caso, sin el contexto histórico no lo entenderías.

-Por favor, Rigel, me tranquiliza que no te alimentes de sangre, quizá estoy en shock y por eso reacciono con tanta calma –ella me dedica una conciliadora sonrisa e inicia:

“Soy inmortal, me alimento de una emoción humana específica, he vivido poco más de 500 años y tengo numerosos poderes. Cuando un Constelante cumple su primer siglo puede vivir entre humanos, con las debidas precauciones para evitar ser descubierto.

“Hace más de 400 años yo vivía en una población española, era joven e inexperta y me acompañaba uno de mis hermanos, habitábamos una hacienda donde era dichosa, sin embargo jamás fui tan feliz como cuando lo conocí a él, un muchacho apuesto, valiente y noble, hijo de un herrero y una morisca convertida cristiana por amor al hombre con quien se casó. Desde nuestro primer encuentro, cuando mi hermano le compró una espada pues él abrazó el oficio de su padre, nos entendimos, éramos amigos, aún cuando mi herrero guardaba su distancia por pertenecer a una clase más baja.

“Toda esa felicidad se esfumó cuando su madre fue acusada por brujería y llevada al santo oficio, él y su padre hicieron todo por probar su inocencia, sólo para ser apresados también como cómplices. Mi hermano tenía cierto trato con un importante hidalgo, con grandes influencias entre el clero, por ello le supliqué le habláramos, él hombre ignoró la petición, aún así conocía su debilidad, su hija a quien no negaba nada y con la cual podía entenderme mejor.

“Yo estaba loca de desesperación, me descubrí ante la joven y su padre convenciéndolos a cambio de mi libertad, juré servir a su familia durante 400 años, para cerrar el pacto les di la esencia de todo Constelante, una joya que es nuestro corazón y se guarda en un relicario, el mío lo llevas puesto”.

-Por eso estás aquí –le digo cuando concluye– se cumplió el plazo, entonces ¿Mi abuela descendía de aquel Noble?

-Sí, al hacer un pacto sabemos que cuando termina nuestro compromiso sólo un descendiente directo nos puede liberar, ella te eligió para eso –le extiendo el relicario– no Dalia –me llama por mi nombre por primera vez– no es tan sencillo, ábrelo –no lo pensé antes, obedezco, está vacío, sólo hay un recubrimiento de terciopelo rojo –el amo esconde la gema evitando la desobediencia del esclavo, no tenemos poder para hacerle revelar la ubicación de la piedra preciosa.

-Y ¿cómo te ayudaré? –cuestiono confusa– no me dijo…

-Lo sé, cuando la familia vino de España lo trajeron con ellos, una noche antes de morir dijo que estaba en su casa, de acuerdo con sus palabras sólo tu puedes encontrarlo, tu puedes ubicarlo, por tanto te pido me acompañes a ese sitio si deseas liberarme.

-Cumpliste lo convenido, eres libre, ¿Por qué habría de oponerme?

-Es el riesgo de un trato así, cumples, pero para entonces con quien hiciste el arreglo ha muerto, su descendiente podría negarse, como te dije no hay forma de saber dónde está la joya; tal vez la independencia jamás se recupere.

-Yo no te hice ningún favor, cumpliré… –quiero decir algo más, pero ella se levanta.

-Gracias, vendré mañana a las dos, tendré todo listo.

Abro los ojos, estoy en mi cama y ya amaneció, los recuerdos de la extraña visita se agolpan en mi cabeza y no sé si soné o no, empiezo mi día con esa duda, Al final me convenzo de lo absurdo de cuanto creí vivir, continuo con mi vida, sin embargo, cuando llego a ver el relicario quedo perturbada y sólo hay una forma de averiguar si cuanto pasó fue cierto, esperar la hora señalada… Aquí estoy, casi a las dos de la mañana mirando la ventana, esperando.

Mi reloj suena, las dos en punto, un escalofrío me para de golpe y alguien me llama, en un santiamén estoy en la calle, camino como sabiendo a donde voy, alejándome de casa, salgo de la unidad, nadie vigila la entrada, extrañamente, ahí espera un maravilloso automóvil azul, lujoso, no pienso en el modelo, me acerco y veo a su conductor: Rigel, me mira y subo al vehículo naturalmente.

-Escuchaste el mensaje –murmura sonriendo con perfectos dientes blancos, no tiene colmillos –estoy controlando un poco tus emociones o no podrías ni hablarme, perdón.

-Está bien, aún así me siento como ida –nos quedamos calladas, después, no puedo evitarlo, una pregunta salta de mi boca– ¿Qué fue de él?

-Gracias a mi amo se salvó, sólo él –comienza tajante– el perder a su familia y la situación lo obligó a irse, yo me quedé a cumplir mi obligación; espía, guardiana, vidente. Poco después fui a buscarlo, estaba lejos, confesé mis sentimientos, pero se había enamorado e iba a casarse –su voz es fría, aún así siento un dolor punzante en el pecho–. Cuando no era necesaria en mi puesto visitaba a mi herrero, al pasar los años dejé de acercármele, ¿cómo explicar el jamás cambiar? Al verlo envejecer me alejé, no sé cuanto tiempo después busqué a su familia, uno de sus hijos era igual a él, veo por su estirpe, siempre hay uno que se le parece, cuando lo encuentro en uno de ellos entiendo lo maravilloso de la inmortalidad y cuan horrible es. Fue mejor así, para compartir mi existencia debí transformarlo en Peón…

-¿Peón?

-Sí, es lo más cercano a tu idea del vampiro, un Peón fue humano, su alimenta de sangre, los Constelantes nunca fuimos humanos, él no merecía una existencia tan oscura –enmudece y ya no investigo más, llegamos a nuestro destino y me pregunto cuál puede ser su plan.

De nuevo ante esta casa. Me aseguro de que nadie nos ve, hay una espesa neblina en el ambiente; observo con detenimiento a mi acompañante percatándome de su nueva vestimenta, una falda negra, corta por delante, larga de atrás y una blusa blanca– lo vi en una película –comenta, le doy una media sonrisa y miro un instante mis jeans y mi chamarra de piloto de carreras.

-A pesar de lo poco razonable, sabía que era verdad todo –murmuro explicando mi vestuario.

-Lo sé, heredaste poderes –pongo cara de sorpresa– la hija de ese hombre español tenía mágicas facultades, otra razón para aceptarme, me pidió ayudarle a protegerla de ser descubierta; en tu familia las mujeres suelen poseer talentos sobrenaturales, aunque tu abuela no poseía ninguno, además al final me volví un cuento familiar, no creía en mí, hace pocos años halló la joya, entendió la verdad de la historia y la escondió aquí, me lo dijo la última vez –yo no reacciono, Rigel no dice más, sólo saca una llave y abre, me desilusiona, esperaba verla usar poderes.

-Los use para convencer a tu tía de entregarme esto –explica, también lee la mente. Entramos y cierra, recuerdo esas noches de historias de miedo compartidas con mis primos en ese patio, en esa misma oscuridad; algo me inquieta y detengo a la vampiresa tomándola del brazo, me mira desconcertada.

-No estamos solas –susurro con temor, me ve con sus ojos celestes y una preocupada expresión, miramos hacia arriba y hay una figura sobre el techo de la casa, alguien de pie sosteniendo un bulto, se deja caer para en un segundo estar ante nosotras. Es un joven rubio, de piel cremosa cual hermoso durazno, ojos color plata, brillantes onzas; no noto sus facciones, algo me horroriza, a nuestros pies deja caer una persona y reconozco a una prima más joven que yo, me hinco junto a ella con un grito tratando de salir de mi garganta, pero está atorado, ahogándome.

-La necesitaba para llegar aquí y… tenía hambre –le escucho decir al intruso con una voz deliciosamente varonil, ante esas palabras toco el cuello de la inconsciente, tiene dos agujeros tan anchos como para dejar entrar un dedo pulgar, me siento desfallecer, me logro controlar– lo siento princesa, mi misión es obtener lo que vino a buscar –continúa él.

-No te metas con una Constelante –dice Rigel alargando sus uñas como cuchillas, su cara luce diabólica por la furia y dos grandes colmillos saliendo de su boca, va a atacarlo, pero la derriba otro Peón salido de la nada, pelean en la parte más oscura del patio, solo escucho gruñidos parecidos a los de fieras masacrándose, él vampiro se acerca pausadamente mirándome con ojos metálicos en los cuales me pierdo, ya está a mi lado hablando en mi oído con su hipnotizante voz.

-Vas a morir –declara– ella no ayudará, su poder se mengua sin la gema –de pronto nada importa, me invade la calidez y el cosquilleo en mi cuello, me sumo en el placer, mi mente la ocupa el cuadro de sus ojos plateados. Sin embargo, otra imagen aparece junto a la del despampanante Peón, un muchacho, imperfecto, a quien no recuerdo.
No, sí lo evoco, es a quien amo, mi condición es parecida a la de Rigel, no tengo el amor de él, pero lo quiero sin condiciones, rememorarlo destruye la ilusión y noto un frío acero en mi cuello, la verdad es los dolorosos colmillos de los cuales, sin saber como, me suelto sintiendo mi piel desgarrándose, él me mira incrédulo, mi sangre sale a borbotones por la herida– te liberaste, nada cambia, igual morirás desangrada sin la tranquilidad que te ofrecía –su afirmación me hace temblar, va a donde la Constelante lucha para también atacarla.

Estoy desesperada, aprieto con fuerza la lesión, la hemorragia continua, me levanto, debo ayudar a Rigel, soy la única oportunidad, recuerdo el dato dado por mi atacante y me concentro en la gema. Capto dos detalles: de todas mis primas sólo yo adoro leer, el último regalo de mi abuela fue un libro que le pedí prestado de su colección, acopio mis fuerzas y repito el camino de mi última estadía, de memoria pues la penumbra es completa.

Me recargo en la pared de la sala, continuo pasando junto a un gran ventanal, al fin llego al pasillo que da a las habitaciones interiores, en él está un librero, vació, caigo junto al mueble, subo mi vista derrotada observando un tragaluz, oscurecido por las tinieblas, pero algo brilla en él, parece un foquito rojo, hago otro sobrehumano esfuerzo, me paro, subo al librero, me siento morir, al fin lo palpo, no es un foco, es una piedra la cual se desprende apenas la toco.

Caigo del mueble y creo haberme roto algo, abro mi mano y a través de mi propio llanto veo una ovalada joya, un rubí, entonces me arrastro hasta el ventanal que pasé y sé da al patio, con mis últimas fuerzas abro la ventana, tres pares de ojos voltean a donde estoy, sólo la mirada azul se acerca a mí, siento una cálida mano tomar mi brazo y… despierto.

De nuevo en mi cama, llevo mi mano a mi cuello y no está el relicario, pongo mis dedos en donde las perforaciones de los colmillos y encuentro dos granitos como piquetes de mosco, experimento gran frustración ya no sé si fue realidad o fantasía. Algo llama mi atención, justo a lado hay una nota:

Gracias:

Resolví todo, tu prima está bien tal como tu, fue mucho cuanto hiciste por mí.
Volveré con los míos para averiguar sobre esos peones, cuando termine eso te visitaré para hablar con calma de mi mundo y tu vida.

Cuídate amiga.

ATTE: Rigel

Regresó y cuanto me contó lo dejaré para otro día..


Algunas aclaraciones:

Primero, nunca me ha gustado incluirme en mis historias, pero una de las reglas del concurso es que quien lo escribía debía ser el protagonista.

Segundo, es muy corto porque se exigían sólo 300 palabras, así que tuve que limitarme mucho porque como ya habran notado soy muy chorera, bueno espero les haya gustado y nos estamos leyendo.

jueves, septiembre 09, 2010

NUEVOS CAPÍTULOS DE MIS FICS

Ya no son tan nuevos porque subí los nuevos capítulo de Izumo: Un Amor de Verdad y Northern Lights desde el 19 de agosto.

El capítulo de Izumo: Un Amor de Verdad es ya el número 14 y se titula Fragmentos Brillantes, les contaré un poco aquí que puedo explayarme, me tardé siglos en escribirlo porque tuve un tremendo bloqueo, además doy clases de japonés y no se crean, sí es pesadito preparar una clase, más ahora que tengo una alumna de cuatro años y debo planear bien las actividades para enseñarle con facilidad y diversión, además mi carrito (se llama Mach 5) me ha dado lata, cosas de apariencia pero a mí me preocupa mucho, adoro los autos y siempre quise tener uno, ni modo no es un Ferrari pero por algo se empieza.

Con mis excusas ya los tengo mareados verdad, pero un dato un poco más interesante, le estaba dando los últimos toques al capítulo cuando al escribir la conversación entre Yoh y Ana que se me ocurre otro título, sí, de repente me acorde de una canción de mis discos de shaman, precisamente Kirameku Kakera (la cual se traduce como Fragmentos Brillantes), por eso decidí incluir la letra y la traducción, por cierto yo hice la traducción, espero les guste si quieren leer el nuevo capítulo ya les dejé el vínculo.

En cuanto a Northern Lights apenas es el capítulo 12, se llama Cuando los Dioses Hablan y al fin se despejaran los misterios alrededor de Ana, la verdad no me terminaba de convencer, porque yo quería describir mucho del reino, después de todo es un lugar desconocido para los recién llegados príncipes viajeros, por eso me tardé mucho, ya lo tenía escrito, pero cada que lo abría para darle los últimos detalles fluía una nueva idea y ahí me tienen, espero les guste aunque quedó un poco largo, pero bueno lo hice lo mejor que pude, también les puse el enlace directo para quienes ya van hasta allá.

Y eso es todo por ahora nos leemos pronto, a más tardar la otra semana cuídense mucho miauses.

 
IZUMO: Un Amor de Verdad Cap 14

 NORTHERN LIGHTS Cap 12



miércoles, septiembre 01, 2010

Fics en progreso: Northern Lights e Izumo: Un Amor de Verdad

Hola, ante todo haré una presentación de los dos fics que estoy publicando en Fanfiction.net, estos son:

     +Northern Lights
        -Esta historia es un Universo Alterno, por lo tanto no sigue la línea normal de Shaman King, tan sólo ubico a los personajes en un ámbito diferente. Las acciones ocurren en un mágico mundo dividido en cuatro reinos: Norte, Sur, Este y Oeste los cuales se encuentran en peligro de ser conquistados o destruidos por resistirse al poder de un terrible hechicero, Hao.

Ante tal crisis los cuatro herederos de cada uno de los reinos se encaminan en la búsqueda del legendario reino de Avalon en donde se ocultan las LUCES DEL NORTE: una poderosa magia capaz de otorgar gran poder a los reinos, para lograr su objetivo contarán con la ayuda de una misteriosa sacerdotisa; entre ella, Ana, y un príncipe, Yoh, nace poco a poco un gran amor, pero algo se interpone entre ellos, algo más grande que los peligros a los cuales se enfrentan.

¿Lograrán estar juntos a pesar de todo?, ¿vencerán a Hao?

  
     + Izumo: Un Amor de Verdad
         -También se trata de un Universo Alterno. En éste la acción ocurre en Izumo, donde Yoh ha crecido bajo el cuidado de sus abuelos desde que él y su hermano quedaran huerfanos, ambos han sido criados como shamanes, pero es Hao quien siempre ha mostrado mayor poder, además, al ser mayor que Yoh es elegido como el futuro líder de la familia, a Yoh no le molesta hacer cuanto su hermano, quien es muy orgulloso y manipulador, le ordena mientras tenga una tranquila vida a la do de sus amigos: Len, Lizerg, Manta, Ryu y Horo- Horo quien vive con su hermana menor Pilika.

Sin embargo, algo cambia en esa visión que Yoh tiene, cuando la prometida de su hermano llega él descubre que aún está enamorado de la joven, quien de niña vivió en su casa y fue su mejor amiga, al reencontrarse la muchacha, Ana, se da cuenta del amor que aún la une a Yoh, pero una promesa, un compromiso y la preparación de toda su vida la hacen dudar de poder cumplir con el sentimiento que tiene hacia el menor de los Asakura.

¿Podrá Ana liberarse del compromiso?, ¿qué hará Hao al enterarse de los sentimientos entre su hermano y la Itako?


SI QUIEREN DESCUBRIR UNA O AMBAS HISTORIAS LEAN MIS FICS, LES DEJO LOS LINKS EN LA LISTA DE FAN FICTIONS EN PROGRESO.

MUCHOS SALUDOS A TODOS MIAUSES
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FRASES ANTERIORES

Shuya Nanahara:

"¡Tenemos que correr Noriko! ¡Corre todo lo deprisa que puedas!. Mientras salían disparados pensó que aquellas palabras le resultaban tremendamente familiares, como si las hubiera dicho hacia poco..."

Koushun Takami. Battle Royale, 2013, p. 682.

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Diálogo entre Tom Robinson y Mister Finch:

"-¿Entonces usted echó a correr?

-Eso es lo que hice, señor.

-¿Por qué corrió?

-Tenía miedo, señor.

-¿Por qué tenía miedo?

-Mister Finch, si usted fuese negro, como yo, también lo habría tenido".

Harper Lee. Matar un ruiseñor, 2008, p. 147.

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Juan del Diablo:

"No me gusta regresar al pasado, pero voy a volver, por un instante, para recordar el último coche de una caravana donde, (...) llevaban a un muchacho salvaje... un muchacho tan duramente tratado por los hombres y por la vida, que casi no era un ser humano. (...) En una aldea se detuvo el coche. El cochero y los criados fueron hasta un puesto vecino para satisfacer su sed y su hambre. (...) Nadie pensó en la fierecilla humana, demasiado orgullosa para pedir, pero el notario bajó del coche, compró un gran cartucho de naranjas y lo puso en las pequeñas manos mugrientas, con una sonrisa. Era la primera vez que alguien le sonreía a ese muchacho, como se sonríe a un niño. Era la primera vez que alguien ponía un regalo en sus manos".

Caridad Bravo Adams. Corazón Salvaje, 1994, p. 102.

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Genji Okumichi:

"Mi padre me dijo que era inútil tratar de evitar que las visiones se cumplieran. Sea como sea, ocurrirán y, si se trata de eludirlas, probablemente las consecuencias sean más peligrosas. Sin embargo, yo lo he intentado. Me distancié todo lo que pude de ti. Estuve con geishas con las que no me interesaba estar. Incorporé dos concubinas a mi casa. Apoyé tu relación con Charles Smith y Robert Farrington. Si una de las geishas o las concubinas me da un hijo, puedo ilusionarme con la idea de que lo que tuve no era una visión sino un sueño, como tú dices. O si te casas con Smith o Farrington y regresas a Norteamérica, tal vez me convenza de que lo que dices es verdad. Tu matrimonio es nuestra única esperanza, Emily. Si no estamos juntos, la visión no puede cumplirse. Sería absolutamente imposible".

Takashi Matsuoka. El puente de otoño, 2004, p. 285.

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Soldado Romano informando a Pilato:

"Creo que se lo llevaron envuelto en las sábanas. El terremoto les obligó a apresurarse".

Mika Waltari. Marco El Romano, 1962, p. 87.

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Damon Salvatore:

"Te soltaré cuando tenga a Elena... a menos que la hayas atacado deliberadamente. Si está herida, voy a cortar en pedazos a quien le haya hecho daño. Le costará la vida".

L. J. Smith. Damon El Retorno. Crónicas Vampíricas V, 2010, p. 338 .


Stefan Salvatore:

"It´s ironic, but the stronger your Powers are, the more you´re affected by certain limitations. The more you belong to the dark, the more the rules of the dark bind you".

L.J. Smith. The Vampire Diaries. The Struggle, 2009, p. 105


Stefan Salvatore:

"¡Ustedes son un grupo de humanos estúpidos! ¡Con todo lo que les ha pasado, en lo más profundo, sólo quieren vivir sus insignificantes vidas en sus casitas seguras hasta que vayan a dar a sus seguras sepulturas! ¡Yo no me parezco en nada a ustedes, ni quiero parecerme! Los he soportado todo este tiempo porque tenía que hacerlo, pero esto es el final. (...) No necesito a ninguno de ustedes. No los quiero conmigo, y no quiero que me sigan. No harán más que estropear mi estrategia. A cualquiera que me siga, lo mataré".

L. J. Smith. Crónicas Vampíricas IV: Invocación, 2010, p. 207


Stefan Salvatore:

"Eso es lo que querías, ¿verdad Damon? Y ya lo has conseguido. Has hecho que sea como nosotros, como tú. No era suficiente con limitarte a matarla".

L. J. Smith. Crónicas Vampíricas III: Furia, 2009, p. 15 .


Nicolás Maquiavelo:

"Pocos ven lo que somos pero todos ven lo que aparentamos".


Damon Salvatore:

"Puedo despertar cosas en tu interior que han permanecido dormidas toda tu vida. Eres demasiado fuerte para vivir en la oscuridad y enorgullecerte de ello. Puedes convertirte en una reina de las sombras(...). Deja que te ayude a tomarlo".

L. J. Smith. Crónicas Vampíricas II: Conflicto, 2009, p. 9